11 años de cárcel para el líder de una red ilegal que transmitía la Premier League
Mark Gould, creador de la plataforma pirata “Flawless”, fue condenado por retransmitir partidos ilegalmente. Podría sumar 10 años más de prisión si no devuelve millones en ganancias.

Un nuevo escándalo golpea al fútbol inglés, esta vez fuera de la cancha. El Tribunal de la Corona de Derby condenó a Mark Gould, líder de una red ilegal de streaming, a 11 años de prisión por retransmitir partidos de la Premier League sin autorización.
Gould era el responsable de “Flawless”, una sofisticada plataforma que ofrecía transmisiones piratas en directo y que operaba bajo distintos nombres como Shared VPS, Optimal y Cosmic. La organización contaba con unos 30 empleados, más de 50.000 clientes y generó ingresos superiores a los 9,5 millones de dólares en apenas cinco años, según informó The Athletic.
La sentencia no termina ahí. La justicia británica le impuso además una multa cercana a los 3 millones de dólares, con una advertencia clara: si no devuelve el dinero en un plazo de tres meses, su condena podría ampliarse hasta 21 años de prisión.
El caso también salpicó a otros implicados. Cuatro personas más fueron condenadas por su participación en la red, y en conjunto deberán devolver cerca de 1,9 millones de dólares. En total, las órdenes de confiscación alcanzan los 5,1 millones, una de las cifras más altas registradas en el Reino Unido en delitos vinculados al streaming ilegal.
La investigación se inició tras una denuncia impulsada por la propia Premier League junto a la organización antipiratería FACT en 2017.
Doug Love, investigador principal del Ayuntamiento de Hammersmith & Fulham, fue contundente tras el fallo: advirtió que este tipo de condenas buscan disuadir a quienes intenten lucrar ilegalmente con contenidos protegidos, destacando tanto la severidad de las penas como el impacto económico de las confiscaciones.
El mensaje es claro: el negocio del streaming ilegal ya no es un delito menor, y las autoridades están decididas a perseguirlo con todo el peso de la ley.









