Con Viña de arquero y un gol agónico de Salas, River venció a Carabobo y quedó líder

River protagonizó una noche totalmente inesperada en la Copa Sudamericana y terminó consiguiendo un triunfo agónico y dramático frente a Carabobo por 2-1, en un cierre de partido que tuvo de todo: expulsiones, tensión extrema y hasta un defensor atajando bajo los tres palos.
El equipo dirigido por Eduardo Coudet parecía encaminarse a un empate complicado en Venezuela, pero el desenlace terminó siendo cinematográfico. Sobre el final del encuentro, Santiago Beltrán vio la tarjeta roja y dejó al Millonario sin arquero, obligando a Matías Viña a ponerse los guantes en la última acción del partido.
Con Carabobo lanzado completamente al ataque y todos sus jugadores dentro del área buscando el empate en un córner, River resistió como pudo. Tras varios rebotes y una desesperada pelea por sacar la pelota del área, Facundo González despejó largo y encontró a Maxi Salas corriendo prácticamente solo contra el arco rival.
El delantero aprovechó un error defensivo del conjunto venezolano, encaró mano a mano al arquero Lucas Bruera y definió por arriba con muchísima categoría para sellar el 2-1 definitivo en la última jugada del encuentro.
El gol desató un desahogo total en el banco de River. Eduardo Coudet terminó tirado en el piso junto a sus colaboradores celebrando una victoria que puede ser clave pensando en la clasificación.
Tras el partido, el propio Salas fue autocrítico pese al triunfo:
No venimos jugando bien. Venimos ganando, pero no jugando bien. Lo importante igual es ganar. Estos triunfos agónicos te dan fuerza para seguir adelante.
Con esta victoria, River alcanzó los 10 puntos y quedó como líder del Grupo H de la Copa Sudamericana, dando un paso importante rumbo a los octavos de final.









