Golpe histórico en La Bombonera: Boca quedó eliminado de la Libertadores y jugará la Sudamericana
El Xeneize perdió 1-0 ante Universidad Católica como local y cerró una de las peores fases de grupos de su historia reciente. La clasificación a octavos se escapó en casa y el clima terminó explotando.

Boca vivió otra noche negra en el plano internacional. El equipo cayó 1-0 frente a Universidad Católica en La Bombonera y quedó eliminado de la Copa Libertadores 2026 en plena fase de grupos, un golpe muy duro para un club acostumbrado a pelear por la gloria continental.
El único gol del encuentro llegó en el primer tiempo por intermedio de Clemente Montes, que aprovechó una desatención defensiva y silenció rápidamente al estadio. A partir de ahí, el conjunto argentino nunca encontró respuestas futbolísticas ni anímicas para revertir la historia.
La eliminación dejó una marca muy fuerte porque Boca volvió a despedirse de la Libertadores como local y en primera ronda, algo que pocas veces ocurrió en su historia reciente. El resultado generó un clima de enorme tensión tanto dentro como fuera de la cancha.
Más allá del marcador, lo que más preocupó fue el rendimiento colectivo del equipo. Boca mostró muchas dificultades para generar peligro real, abusó constantemente de los centros al área y dependió demasiado de acciones individuales aisladas.
Con el paso de los minutos, el ambiente en La Bombonera se transformó completamente. La ilusión inicial dio lugar a los silbidos, insultos y una fuerte reprobación por parte de los hinchas, que apuntaron contra jugadores, cuerpo técnico y dirigencia.
En redes sociales, la derrota rápidamente se convirtió en tendencia y muchos fanáticos calificaron la eliminación como uno de los golpes internacionales más duros de los últimos años para el club.
Ahora, Boca deberá disputar la Copa Sudamericana durante el segundo semestre, un escenario muy lejano a las expectativas que existían al comienzo de la temporada.
Mientras tanto, vuelven las dudas alrededor del proyecto futbolístico y crece la presión sobre la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme, en un contexto donde las frustraciones internacionales continúan acumulándose.









