Newell’s lo empató en la última y arruinó la fiesta de Central en un clásico rosarino infartante
El Canalla ganaba 1-0 con un espectacular gol de Gastón Ávila y parecía encaminado a quedarse nuevamente con el clásico. Sin embargo, Matías Cóccaro apareció en el descuento y, tras una extensa revisión del VAR, marcó el 1-1 definitivo.

El clásico rosarino volvió a entregar una noche cargada de emociones. Rosario Central y Newell’s igualaron 1-1 en el Gigante de Arroyito, por la octava fecha del Torneo Clausura 2026, en un partido que tuvo prácticamente todo: tensión, fricción, un golazo, una polémica en el descuento y un empate que llegó cuando la victoria del Canalla parecía consumada.
Antes del comienzo hubo también un momento especial. Al cumplirse el minuto 10, los futbolistas de ambos equipos detuvieron el juego para homenajear a Lionel Messi, recientemente retirado de la Selección Argentina. El número elegido tuvo relación con la camiseta que el capitán utilizó durante toda su trayectoria con la Albiceleste.
Un clásico donde sobró tensión

Desde el primer minuto quedó claro que no iba a ser una noche sencilla para ninguno de los dos. La intensidad dominó el desarrollo y las infracciones aparecieron rápidamente, en un partido donde cada pelota dividida se disputaba al límite.
Las tarjetas también comenzaron a aparecer y Franco Ibarra fue uno de los futbolistas amonestados durante una primera mitad en la que ninguno consiguió imponer con claridad su juego.
Central fue creciendo progresivamente y encontró en Ángel Di María una de sus principales vías para generar peligro. Sin embargo, al equipo local le costó transformar ese dominio en ocasiones claras.
Hasta que llegó la última jugada del primer tiempo.
Ávila y un golazo para abrir el partido

Cuando todo indicaba que ambos equipos se irían al descanso sin goles, Central tuvo un córner desde el sector izquierdo.
Newell’s consiguió despejar parcialmente el envío, pero la pelota quedó viva dentro del área. Allí apareció Gastón Ávila, quien tomó el balón y, sin dejarlo caer, sacó una impresionante volea de zurda.
La pelota viajó directamente hacia uno de los ángulos del arco defendido por Josué Reinatti, que nada pudo hacer.
El Canalla encontró así el premio perfecto para cerrar una primera mitad en la que había terminado creciendo y se marchó al vestuario con una ventaja que parecía darle el control del clásico.
La Lepra cambió la postura

Newell’s salió al segundo tiempo con otra actitud. El conjunto visitante adelantó sus líneas y comenzó a asumir mayores riesgos en busca de la igualdad.
Central, mientras tanto, retrocedió algunos metros y apostó a controlar el resultado. La estrategia del equipo local consistió en reducir espacios, bajar el ritmo del encuentro y esperar alguna posibilidad para atacar de contra.
La Lepra consiguió instalarse más cerca del área rival, aunque tuvo problemas para transformar esa superioridad territorial en oportunidades realmente claras.
Los minutos comenzaron a correr y la sensación en el estadio era cada vez más evidente: Central tenía el clásico en sus manos.
Los cambios de Newell’s buscaron darle mayor peso ofensivo al equipo y, con el partido entrando en su tramo final, la visita comenzó a jugar prácticamente con todo su equipo cerca del área del Canalla.
Cóccaro apareció cuando nadie lo esperaba

El reloj ya había entrado en el tiempo de descuento y Central se preparaba para celebrar otro triunfo ante su máximo rival.
Pero el fútbol tenía preparada una última sorpresa.
Newell’s lanzó una pelota al área y, después de una serie de rebotes, la segunda jugada quedó a disposición de Matías Cóccaro. El delantero apareció en el momento justo y consiguió marcar el 1-1.
La celebración duró poco porque inmediatamente el asistente levantó la bandera: posición adelantada.
El gol parecía quedar anulado, pero la jugada pasó a revisión del VAR.
Durante varios minutos se analizaron las posiciones de los futbolistas y finalmente llegó la confirmación: Cóccaro estaba habilitado.
El árbitro recibió la indicación y convalidó el empate de Newell’s.
El festejo de los jugadores y simpatizantes de Newell’s fue descomunal. Del otro lado, la incredulidad y el enojo se apoderaron de Central, que había estado a segundos de conseguir una nueva victoria en el clásico.
Un empate que sabe distinto para cada uno

El pitazo final encontró a los dos equipos con sensaciones completamente opuestas.
Central dejó escapar un triunfo que parecía asegurado, mientras que Newell’s consiguió rescatar un punto en la última acción y puso fin a una racha de seis derrotas consecutivas frente a su clásico rival.
En el anterior enfrentamiento del año, correspondiente al Torneo Apertura, el Canalla se había impuesto por 2-0 en el Coloso del Parque.
El empate también dejó a ambos equipos con 12 puntos en el Torneo Clausura, aunque ubicados en diferentes zonas: Newell’s ocupa el quinto lugar de la suya y Rosario Central marcha sexto en la propia.
En la Tabla Anual, el Canalla continúa dentro de los puestos de clasificación a la Copa Sudamericana.
Lo que viene para Central y Newell’s
Ahora los dos deberán dejar rápidamente atrás el clásico y enfocarse en sus próximos compromisos.
Newell’s recibirá a Vélez el viernes 11 de septiembre, mientras que Rosario Central visitará a Tigre el domingo 13.
El clásico rosarino volvió a demostrar por qué es uno de los partidos más intensos del fútbol argentino. Central estuvo a segundos de quedarse con la ciudad, pero Cóccaro apareció en el último suspiro y el VAR terminó cambiando la historia.










