
El arquero bosnio protagonizó una jugada insólita al apropiarse de información confidencial del cuerpo técnico italiano, generando una fuerte reacción de Donnarumma.

Los Dragones le ganaron 4-1 en los tiros desde los doce pasos y clasificaron a su segunda Copa del Mundo después de Brasil 2014. Esa edición fue la última de la Azzurra, que no juega un partido de ronda eliminatoria de Mundial hace 20 años.