
Distintos medios europeos vinculan al club español con el atacante francés, aunque desde la dirigencia bávara insisten en que es una pieza fundamental del proyecto y no está en el mercado.


Castigo económico y sin suspensión de partidos para ambos jugadores.

El portugués no aceptaría un regreso solo por nombre o nostalgia: pide dos años de contrato, autonomía total y cambios profundos en la estructura deportiva.